Para todos los amantes del manga… llega desde Corea un nuevo manhwa («manga» coreano) llamado Mi-Seng (미생, 未生). Se podría traducir como «Sin vida», o «Todavía sin experiencia». De momento, 4 tomos.
Trata de la vida de un yeonguseng (insei coreano) que tras años estudiando baduk, falla en el acceso a profesional. Esto hace que de pronto tenga que conseguir trabajo y vivir «en el mundo real».
Muchos niños-genio estudian baduk durante años, en jornadas maratónicas, para acceder a ser profesionales. Son niños de entre 8 y 10 años, que emplean hasta 8 años estudiando solo baduk, abandonando la escuela y la vida social. Más tarde, algunos consiguen pasar el acceso a profesional. El resto obtienen una sensación de fracaso total de su vida.
Si bien los «fracasados» tienen bastantes opciones de trabajar en temas de baduk (en TV, periódicos, o academias de baduk), muchos quedan con un vacío. El vacío de haber fallado en la vida, un sentimiento de culpa. Y el de no saber nada de la vida, por no haber ido a la escuela. Hay incluso pros que tienen la misma sensación: fuera del baduk no son nadie, no saben nada.
De esta manera pesimista, desesperanzadora, se desarrolla el cómic Mi-Seng. Si bien hay referencias a baduk cada pocas páginas, no es el tema central (como lo sería en Hikaru). En ese aspecto, trata una temática mucho más adulta que Hikaru, con los vaivenes del trabajo en una oficina, y de tener un hobby loco (el baduk). Eso si, las referencias al baduk son muy buenas.
El personaje principal utiliza vocabulario (coreano) de baduk para describir algunas situaciones. Por ejemplo, cuando llega tarde el primer día al trabajo, se autodenomina «gonma» (곤마), literalmente «caballo rodeado», grupo sin base.
Por otro lado, cuando se menciona a algún pro, aparecen fantásticos dibujos. Por ejemplo, de esta imagen, ¿conocéis a todos?
Actualización: el propio autor va publicando cada «jugada» (capítulo) en internet.
Hace años aprendí este truco, con el que César 4 dan nos torturaba. Básicamente la idea es que, tras la pinza en 1, si blanco juega en A, negro juega en 2 y se hace una pared que trabaja bien con la negra marcada. Blanco querría invadir la esquina, y que negro jugara en B. Por eso blanco prueba a jugar en 2, lo cual es un error, pero no es sencillo de castigar.
Una respuesta (mala) popular entre aprendices es jugar en 1, como se muestra en el siguiente diagrama. Esto hace que blanco baje con 2 y 4, y si negro le sigue con 3 y 5, la blanca marcada está en la posición perfecta para molestar las tres negras. Blanco corta con 6, y algo de negro morirá. Catástrofe.
La opción correcta de negro es jugar en 1, como se muestra en el siguiente diagrama doble. A continuación, sacrificar la piedra en 1 para lograr una influencia externa muy fuerte. El muro final es incluso más fuerte que si se hubiera seguido el joseki correcto desde el principio, pues blanco queda aislado.
La clave es estirar con negro en 1, como muestra el último diagrama. Es una jugada muy firme que deja a blanco con pocas opciones. Si blanco sigue con 2, negro con 3 amenaza ambos grupos. Blanco puede intentar jugar en 4, pero sólo logra que negro acabe vivo. Blanco sale luego con 8 y 10, intentando escapar con dos grupos débiles. Negro sale cortando, hasta 15, de modo que a continuación jugar en A y B son alternativas.
Aparte del juego del baduk en si, se han inventado muchas variantes, para distraerse o relajarse del propio juego. Aunque, por supuesto, se les da poca importancia. A pesar de esto, incluso jugadores profesionales juegan a veces a variantes.